
El arduo trabajo de la matanza tradicional no finalizaba con el sacrificio del cerdo sino que seguía con el aprovechamiento de las carnes mediante su embutido en las tripas del marrano. Y precisamente, dar a conocer esa segunda parte de las labores artesanales es el objetivo de la fiesta del mondongo, una cita que nació, en 2017. La actividad se traslada desde la plaza de Castilla y León hasta la Plaza Mayor, donde las mujeres de la asociación local de las águedas, Jesús Merino y miembros de la cofradía gastronómica de Guijuelo preparan todos los útiles para cumplir con la tradición. Ver como se realizaba el embutido a mano y degustar un plato de guiso (habitualmente legumbres con carne de ibérico) se ha convertido en una nueva cita ineludible que se suma a las tradicionales jornadas de matanza.